EL EGOCÉNTRICO VICTIMISTA
Muchos aveces nos quejamos, porque la vida está cada día más difícil...estamos agobiados, y expresar nuestros sentimientos o problemas en nuestros círculos de amigos, nos resulta como una terapia descontracturante...es una descarga que hacemos; además es una muestra de confianza cuando abrimos nuestras vidas y nuestros corazones con nuestros amigos, ellos se sienten confiables...y siempre, cada uno de nosotros, tenemos ese amigo sabio que sabe decir las palabras mágicas en el preciso momento...
Esto es algo que forma parte de nuestra vida diaria, de la necesidad de comunicarnos e interactuar con otros... nuestros amigos nos escuchan, nos entienden y apoyan...los amigos verdaderos. Por eso hay que cuidarlos, y evitar caer en la conductas de los victimistas... y si identificamos algunos, será cuestión de conciencia decidir si nos alejamos, ya que no son para nada, compañeros edificantes...
El victimista está continuamente quejándose y lamentándose de todo cuánto le acontece. No tiene reparo en exponer todas sus desdichas y hace de estos actos su estilo de vida.
Según la publicación de Puleva Salud en sus Nuevos foros de Psicología y Autoayuda, el victimismo se puede definir como la "tendencia de culpar a otros de los males que uno padece o como la necesidad que unos tienen de sentirse víctima y buscar la compasión para obtener algún beneficio o llamar la atención de los demás."
Los victimistas son personas que sienten que el mundo o alguien los castiga por algún motivo que no suelen explicarse cuando se ven frente a dificultades, y lo único que les queda es la resignación: se sienten
"mártires"... Sólo quieren escuchar palabras de lástima y sentir acompañamiento de quienes los rodean en su congoja...
El victimista posee ocho características principales, ciertos rasgos que nos ayudan a identificarlos:
*1) Pretende siempre llamar la atención; quiere y necesita ser el centro de atención, trasmitiendo pena y forzando la compasión de los demás, a través de lamentos y quejas. Al victimista le gusta mostrarse como una persona que le suceden muchas desgracias e injusticias.
*2) Exagera lo negativo; sobredimensiona las desgracias que le ocurren muchas veces.
*3)Suele pensar mal de los demás; cree que el mundo está en contra de él, exagera cualquier comentario gesto o actitud, y los convierte esos actos inofensivos en actos discriminatorios, debido a su estado, ideologías que tenga o problemas que padezca.
*4)Desea sentirse protegido por quienes lo rodean; para lograrlo se muestra débil y desamparado, haciéndolos sentir mal si no consigue su apoyo y protección.
*5)Se puede convertir en un lastre; afecta enormemente a las personas que la rodean, y que tienen que convivir con sus quejas y desgracias.
*6) Hacen del sufrimiento su forma de vida; llegan a ser victimas de sí mismos al creerse que todo esta en contra de ellos y que es lo único que se merecen..
*7) Se presentan ante los demás como una víctima; buscan dar pena, suscitar compasión, y que todos reconozcan que es una persona perseguida por la mala suerte, tanto en el amor como en el trabajo, en la familia o con los amigos.
*8)Suelen atacar y criticar a quienes no le dan la razón...
(*1,2,3,4,5,6,7,8: Idea extraída de Puleva Salud, Dra. Trinidad Aparicio Pérez, Psicóloga, especialista en Infancia y Adolescencia )
El victimista tiene actitudes que con el tiempo son autodestructivas, ya sea porque el grupo que lo rodeaba se agota y se aleja de él, dejándolo sólo completamente,como a su vez, por el hecho de permanecer inmóvil, y no reaccionar ante una situación o desgracia, ni presentar un plan de lucha para resolver su propia situación que lo acongoja. Solo quiere vivir en ese plano y mantener una imagen de lástima...
Agregaría como conducta típica a quienes culpan a los demás de sus desgracias, sobre todo a su círculo cercano, sin asumir sus propios errores.
El victimista se autocompadece y no quiere asumir responsabilidades.
Todos queremos que nos entiendan y nos apoyen cuando atravesamos dificultades, pero esto se vuelve una patología cuando olvidamos que quienes están a nuestro alrededor, también tienen problemas, y necesitan de nuestro apoyo. Nadie tiene culpa de los males que atravesamos sea cuales sean; ni siquiera muchas veces nosotros, pues muchos aunque sean pocos, hacen los deberes bien, y viven una vida sana, juiciosa, centrada.
Tengamos, sin embargo, en cuenta que todo proceso o toda situación problemática, aunque sea dolorosa, también sirve de aprendizaje para nosotros y para quienes nos rodean que están atentos a ver como las solucionamos.
Muchas veces, también, ayuda mirar al lado, o un poco más allá quizás...veremos que hay personas que luchan siempre contra obstáculos peores. Aveces, ni la vida, ni la imperfección, ni Dios -en lo que crean Uds.- nos castiga tanto que no podamos soportarlo; si nos armamos de coraje y tomamos la iniciativa de luchar contra ellos...



