jueves, 16 de enero de 2014

LO QUE QUIERO DECIR...

LO QUE QUIERO DECIR...
¿Cuantas veces uno ha callado, por conveniencia, por miedo, o sólo la mera prudencia? La discreción era en otra época un valor necesario a la hora de formar parte o expresarse en un grupo en el que las buenas costumbres estaban a la orden del día...la empatía, el respeto y el no lastimar al de al lado era primordial para continuar formando parte de un grupo social y ser un miembro respetado a la vez del mismo.
La Hora del Té, óleo de Juan Josef Horemans, Pintor Flamenco, 1682-1752
Hoy las cosas han cambiado profundamente, los distintos medios de expresión nos han dado mayores libertades que muchos las han interpretado como un medio de mayor exposición a la mano; muchos se muestran "enteros", sin reparos, al desnudos en cuerpo y alma...no siempre se ven buenas cosas. Pero haciendo uso de esas libertades, con el tiempo las personas también notaron que se les permitía, y que ademas era su derecho,y aprendieron,por lo tanto a expresar lo que sentían. Descubrieron que el decoro muchas veces también podía dar  lugar a la expresión de creencias, pensamientos, proyectos, puntos de vista...todo lo que hace a la mejor convivencia entre los seres humanos. Lo que nos gusta, lo que les gusta a los otros, lo que nos desagrada,lo que les desagrada a otros, lo que nos lastima, y lastima al prójimo, y lo que de alguna manera nos perjudica o perjudica al otro...y los que es, desde la perspectiva individual, inmoral, dañino, incorrecto, antinatural...y todo que atenta contra nuestra persona y nuestro orden social.
Desde esta esquina y haciendo uso de parte de esas libertades que nos dio la tecnología los invito a compartir sus puntos de vista y opiniones...claro que me tomaré la libertad de expresar las mías, de acuerdo a la poca vivencia de un ama de casa...

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